Nacional cerró la fase de grupos de la CONMEBOL Libertadores con una victoria necesaria para seguir apostando al plano internacional. En el Gran Parque Central, el equipo de Jorge Bava derrotó 1-0 a Coquimbo Unido y consiguió el objetivo que le quedaba en pie: terminar tercero en el Grupo B para meterse en los playoffs de la CONMEBOL Sudamericana, donde buscará un lugar en los octavos de final.
El partido se abrió temprano y desde una pelota quieta. A los 7 minutos, tras una falta sobre Rodrigo Martínez cerca del área, Maximiliano Gómez se hizo cargo del tiro libre y sacó un remate preciso que dejó sin respuesta a Gonzalo Flores. Ese gol, que terminó siendo definitivo, le permitió a Nacional manejar el trámite con otra tranquilidad, aunque sin sobrarle demasiado.
Después del 1-0, el Tricolor intentó sostenerse desde el orden y aprovechar los espacios que dejaba Coquimbo. Rodrigo Martínez fue importante para provocar faltas y darle aire al equipo, mientras que Tomás Verón Lupi tuvo una de las acciones más claras a los 37 minutos: desbordó por derecha, metió un pase bajo hacia Maxi Gómez y el delantero quedó de frente al segundo, pero Flores respondió con una atajada clave para evitar el doblete.
La noche también tuvo un momento de quiebre antes del descanso. Tomás Viera fue expulsado en el cierre del primer tiempo, luego de una revisión del VAR por una fuerte entrada sobre Salinas, y Nacional quedó obligado a jugar todo el complemento con un hombre menos. A partir de ahí, el partido cambió: el Bolso cedió terreno, bajó el ritmo y se enfocó en proteger la ventaja.
En ese contexto apareció Luis Mejía, que volvió a ser determinante para sostener el cero. El panameño ya había respondido a los 9 minutos ante un remate de Salvador Cordero y, sobre los 45+3, tuvo su intervención más importante: Guido Vadalá encontró espacio por el sector izquierdo, sacó un remate cruzado y Mejía se estiró para mandar la pelota afuera cuando Coquimbo estaba muy cerca del empate. En la adición del primer tiempo también volvió a intervenir con seguridad antes de irse lesionado en el entretiempo, cuando fue reemplazado por Ignacio Suárez.
El complemento fue más de resistencia que de brillo. Bava rearmó el equipo con los ingresos de Ignacio Suárez, Emiliano Ancheta y Baltasar Barcia, aunque Barcia también debió salir lesionado a los 58 minutos. Nacional, con uno menos, ya no tuvo la misma profundidad, pero encontró respuestas defensivas y cerró los caminos ante un Coquimbo que tuvo la pelota, aunque le costó transformar esa posesión en peligro real.
Con el triunfo, Nacional quedó tercero en su grupo y obtuvo el pase al repechaje de la CONMEBOL Sudamericana. La serie se jugará después del Mundial: la ida será entre el 21 y el 23 de julio, con Nacional como local por venir desde la Libertadores, y la revancha entre el 28 y el 30 del mismo mes.
El rival todavía no está definido, porque deben cerrarse todos los grupos y ordenarse las tablas por rendimiento. De todos modos, el abanico de posibles adversarios incluye a O’Higgins, Carabobo, Bragantino, Caracas, Macará, América de Cali, Tigre, Vasco da Gama, Audax Italiano, Academia Puerto Cabello, Cienciano, Atlético Mineiro y Juventud de Las Piedras. Con menos chances también aparecen Olimpia, River Plate y Gremio, mientras que Santos prácticamente queda fuera del cruce con Nacional por la forma en que se ordenan los emparejamientos.
Así, en una noche sin demasiado fútbol pero con mucho carácter, Nacional consiguió estirar su camino internacional. El golpe de Maxi Gómez, las respuestas de Mejía y la resistencia colectiva con diez jugadores le dieron al Tricolor una victoria que no repara la eliminación de la Libertadores, pero sí le abre una nueva puerta en la Sudamericana.