El Bolso viajó al Estadio Silvestre Octavio Landoni donde consiguió una valiosa victoria por 1-0 frente a Progreso, en un partido intenso, disputado y con un cierre cargado de tensión, correspondiente a una nueva fecha del Torneo Apertura.
Desde el inicio del encuentro, Nacional asumió el protagonismo y comenzó a manejar la pelota. A los 5 minutos, el Tricolor generó la primera situación clara tras una buena combinación por el sector derecho que terminó con un remate desde media distancia, obligando al arquero rival a responder con seguridad. Poco después, a los 9’, un centro desde la izquierda volvió a llevar peligro al área local, aunque la defensa de Progreso logró despejar a tiempo.
El dominio Tricolor se sostuvo durante gran parte del primer tiempo. A los 16 minutos, Nacional estuvo muy cerca de abrir el marcador con un remate cruzado que pasó apenas afuera del palo, en una de las chances más claras de la etapa inicial. Con el correr de los minutos, el trámite se volvió más friccionado y el equipo local intentó equilibrar el juego con presión y transiciones rápidas, aunque sin generar situaciones claras sobre el arco defendido por Nacional.
Cuando el primer tiempo parecía cerrarse sin goles, llegó el momento clave del partido. En tiempo de adición, a los 45+3’, tras una serie de toques dentro del área y una jugada bien elaborada, Julián Millán apareció para definir y poner el 1-0 para Nacional, un gol que terminó siendo decisivo y que desató el festejo Nacionalófilo en Durazno.
En el complemento, Progreso salió con otra actitud en busca del empate, adelantando líneas y apostando a pelotas largas. Sin embargo, Nacional supo pararse bien defensivamente y controlar el desarrollo del juego. A los 60 minutos, el local tuvo su momento de mayor insistencia, aunque sin lograr inquietar de manera clara.
El partido dio un giro a los 69’, cuando Progreso quedó con diez jugadores tras una expulsión, situación que condicionó el tramo final del encuentro. A partir de allí, Nacional encontró más espacios y estuvo cerca de ampliar la ventaja. A los 73 minutos, una nueva llegada Bolsilluda terminó con un remate que pasó muy cerca, y a los 80’ llegó un gol que fue anulado tras la intervención arbitral.
En los minutos finales, Nacional administró la ventaja con inteligencia, manejó los tiempos del partido y sostuvo el resultado ante un rival que, pese a la inferioridad numérica, intentó hasta el final. Tras 90 minutos intensos y con varios minutos de adición, el pitazo final confirmó el triunfo Tricolor en Durazno.
Con esta victoria, Nacional sumó tres puntos importantes, reafirmó su solidez y continúa su camino en el Torneo Apertura con confianza, destacando la eficacia en un partido cerrado y la capacidad para sostener el resultado en un escenario exigente, pensando ya en el encuentro clásico ante el tradicional rival el próximo domingo en el Gran Parque Central.